Después de años de abandono y deterioro, el histórico Complejo Casino de Necochea pasó a manos privadas. La firma A Toda Vela Mar S.A. se adjudicó el predio durante la subasta pública realizada por la Municipalidad de Necochea, con una oferta de $4.878 millones, equivalente al valor base establecido para la operación.
El acto fue encabezado por la martillera Mariana Ortega y contó con la presencia del intendente Arturo Rojas, autoridades municipales y representantes del sector empresario. Al tratarse de la única oferta habilitada, el procedimiento no tuvo competencia entre oferentes.
La operación marca un cambio de rumbo para uno de los edificios más emblemáticos de la ciudad, ubicado frente al mar, que durante décadas fue un punto turístico y recreativo y que quedó prácticamente paralizado tras el vencimiento de las últimas concesiones comerciales en 2016.
El Casino de Necochea fue inaugurado en etapas entre 1973 y 1975, con una propuesta que incluía sala de juegos, teatro, confitería, restaurante, bowling, piscina, sauna y pista de patinaje. Su diseño, realizado por el arquitecto Roberto Quiroz, fue considerado innovador para la época y se convirtió en una postal de la costa bonaerense.
Con el paso de los años, la falta de mantenimiento, la erosión por la cercanía del mar y distintos episodios de vandalismo afectaron la estructura. En 2020, además, un incendio destruyó parte del auditorio, que quedó fuera de esta subasta y será objeto de otro proceso.
Actualmente, el sector donde funciona la sala de juegos es prácticamente la única parte activa del complejo.
La empresa adquiriente anticipó que realizará una evaluación del estado edilicio antes de definir el proyecto definitivo. Entre las posibilidades analizadas aparecen la recuperación del espacio de entretenimiento, nuevas propuestas comerciales y desarrollos vinculados al turismo.
Según informaron, los inversores buscan que la recuperación del complejo funcione como un punto de impulso para nuevas inversiones en Necochea y evalúan, entre otras alternativas, ampliar la oferta vinculada al casino.
Además, la normativa aprobada por el Concejo Deliberante establece que parte de los fondos obtenidos por la venta deberán destinarse a infraestructura y servicios públicos del distrito.
De acuerdo con la ordenanza municipal que habilitó la operación, el 70% del ingreso será destinado a obras de infraestructura y el 20% al mejoramiento de servicios públicos esenciales dentro del partido de Necochea.
La venta pone fin a casi diez años de incertidumbre sobre el futuro del edificio y abre una nueva etapa para uno de los símbolos arquitectónicos y turísticos de la ciudad.