El fin de semana largo del 17 de agosto dejó más movimiento turístico en distintos destinos de la Argentina, pero también evidenció un comportamiento mucho más cuidadoso a la hora de gastar: los viajeros redujeron sus estadías y ajustaron el consumo.
Según el relevamiento de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), durante las tres jornadas viajaron 1.074.171 turistas, que generaron un impacto económico directo de $245.907 millones en las ciudades que forman parte del circuito turístico nacional. El gasto promedio diario se ubicó en $114.464 por persona, mientras que la estadía promedio fue de apenas dos días.
La comparación con 2023, último año en el que el 17 de agosto configuró un fin de semana largo comparable, mostró con mayor claridad el cambio en los hábitos turísticos. Pese al movimiento registrado en las rutas y principales destinos del país, el gasto turístico total cayó 6,3% en términos reales frente a 2023. También se achicaron las escapadas: la estadía promedio fue de dos días, un 13% menos que los 2,3 días registrados en 2023. El gasto diario por visitante, de $114.464, representó una caída real del 13,2% respecto del fin de semana comparable de 2023.
CAME sintetizó el comportamiento de los turistas en tres características: "viajes cortos, decisiones de último momento y un consumo más selectivo". Así, el balance dejó una particularidad: viajó más gente, pero permaneció menos tiempo en los destinos y gastó menos en términos reales. Las reservas comenzaron de manera moderada y fueron creciendo sobre la fecha, con un fuerte protagonismo del turismo de cercanía y de los excursionistas.
Uno de los datos destacados se registró en la Costa Atlántica bonaerense, donde importantes destinos turísticos mostraron niveles moderados de ocupación. Mar del Plata y Pinamar se ubicaron entre el 45% y el 47%, mientras que dentro de la provincia de Buenos Aires hubo importantes diferencias según la localidad: Tandil, por ejemplo, alcanzó una ocupación cercana al 90%, marcando un fuerte contraste con los destinos de la costa. En la Ciudad de Buenos Aires, en tanto, se contabilizaron más de 100.000 visitantes y una ocupación del 66%, impulsada principalmente por los eventos masivos.
Los mejores resultados a nivel nacional se concentraron en ciudades que combinaron el fin de semana largo con eventos culturales, competencias deportivas, celebraciones populares o propuestas vinculadas con la nieve. Bariloche alcanzó una ocupación cercana al 100% en su casco urbano, favorecida por la Fiesta de la Nieve, mientras que el conglomerado Santiago del Estero-La Banda también llegó al 100%, impulsado por la festividad de la Abuela Carabajal. Otros destinos mostraron buenos números: Jujuy alcanzó un 83% de ocupación; Formosa, un 80%; Ushuaia, un 81%; Caviahue, un 90%; y El Cadillal, en Tucumán, también llegó al 90%. Córdoba registró niveles de entre el 58% y el 66%, mientras que Mendoza promedió alrededor del 60%.
El informe de CAME también permitió observar el comportamiento acumulado del turismo durante los fines de semana largos del año. En los siete fines de semana largos registrados en 2026 viajaron 11.448.694 turistas, con una estadía promedio de 2,4 días. El gasto diario promedio se ubicó en $110.300 por visitante, generando un impacto económico acumulado de aproximadamente $3,08 billones. El último fin de semana largo representó el 9,3% del total de viajeros contabilizados durante esas fechas especiales en lo que va del año.