Nuevos documentos incorporados al expediente de la concesión del estadio José María Minella, el Polideportivo Islas Malvinas y sectores del Parque Municipal de los Deportes exponen el papel que tuvo el área de Legal y Técnica del Municipio de General Pueyrredon en el proceso que terminó beneficiando a Minella Stadium, la única empresa que se presentó a la licitación.
La firma, integrada por la brasileña Revee y la argentina Proenter, obtuvo una concesión por 30 años para administrar los principales escenarios deportivos de Mar del Plata. Sin embargo, a siete meses de haber tomado posesión de los espacios, todavía no comenzó ninguna de las obras anunciadas en su propuesta.
Según surge del expediente oficial, hubo dos instancias determinantes en las que intervino la Secretaría de Legal, Técnica y Hacienda, encabezada por Mauro Martinelli, inclinando el proceso hacia la adjudicación directa de la única oferta presentada.
Uno de los momentos clave ocurrió cuando la Comisión Asesora de Preadjudicación declaró válida la propuesta de Minella Stadium. Al mismo tiempo, recomendó evaluar dos alternativas: realizar un segundo llamado a licitación para fomentar una mayor competencia o avanzar con la adjudicación de la única oferta bajo la figura de “evidente conveniencia”.
La Dirección General de Contrataciones ratificó esas opciones y dejó la definición en manos del Ejecutivo municipal.
El 1 de julio de 2025, Martinelli firmó un informe en el que sostuvo que la propuesta reunía las condiciones necesarias para ser considerada conveniente para el municipio. Entre los argumentos, destacó el compromiso de organizar entre 80 y 95 eventos anuales en el estadio y el Polideportivo, además de los encuentros deportivos habituales.
También resaltó la inversión proyectada por la empresa, que incluía más de 29.500 millones de pesos en obras comprometidas y otros 17.700 millones en trabajos adicionales futuros, junto con un canon total estimado en 3.600 millones de pesos durante todo el período de concesión.
El funcionario valoró además los antecedentes empresariales de los integrantes de la sociedad, los acuerdos con empresas constructoras y un compromiso de aporte irrevocable por 40 millones de dólares por parte de Revee, accionista mayoritaria del consorcio.
Con esos fundamentos, el gobierno municipal impulsó la ordenanza para adjudicar la concesión a Minella Stadium. Finalmente, el Concejo Deliberante aprobó la iniciativa por mayoría en julio del año pasado.
La segunda intervención relevante se produjo antes de la firma del contrato.
En esa etapa, un informe elaborado por el contador Guillermo Costanzo recomendó exigir que el aporte irrevocable de 40 millones de dólares prometido por la empresa estuviera efectivamente incorporado al patrimonio de Minella Stadium antes de formalizar la concesión.
Sin embargo, desde la Dirección General de Legal y Técnica, a cargo de Matilde Casado, se sostuvo una postura diferente. El área consideró que no era necesario exigir la integración previa de esos fondos y argumentó que la adjudicación ya había sido avalada tanto por la comisión evaluadora como por el Concejo Deliberante.
Además, el informe legal señaló que, aun sin ese aporte, la empresa disponía de recursos financieros suficientes para afrontar las inversiones previstas.
Esa interpretación permitió avanzar con la firma del contrato sin que se acreditara previamente el ingreso de los 40 millones de dólares comprometidos.
La publicación de estos documentos vuelve a poner el foco sobre el proceso que derivó en la concesión de los principales escenarios deportivos de Mar del Plata.
Los informes muestran que, en dos instancias decisivas, el área de Legal y Técnica respaldó las decisiones que terminaron favoreciendo a Minella Stadium: primero, al descartar la posibilidad de un nuevo llamado licitatorio y, después, al considerar innecesario exigir la integración previa del aporte millonario prometido por sus accionistas.
Mientras tanto, a más de medio año de la adjudicación, las obras anunciadas para el estadio José María Minella y el Polideportivo Islas Malvinas siguen sin comenzar.